Martes 20 Agosto 2019

GOLPE DE ESTADO EN VENEZUELA. El neofascismo español se excita.

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Andalucia con VenezuelaEn el día de ayer el representante de la derecha golpista venezolana se autoproclamaba presidente de Venezuela. Inmediatamente, el Presidente de EE.UU reconocía a Guaidó. No se hicieron esperar los apoyos de los gobiernos títeres sudamericanos como Brasil, Argentina o Colombia. EE.UU. mueve sus marionetas para derribar el Régimen democrático venezolano, utilizando la presión internacional, las amenazas de intervención militar, el boicot económico y la desestabilización social a través de grupos armados que siembran el terror.

La excusa es siempre la misma; la que se utilizó para justificar las agresiones a Afganistán, Irak, Libia, Siria… los derechos humanos y la instauración de la democracia. Para que esta idea-fuerza pueda ser utilizada por los medios de comunicación (siempre son la vanguardia de las agresiones), previamente hay que satanizar y desprestigiar al mandatario de turno y a su Régimen. Ya los vimos con Gaddafi o con Assad: hay que lanzar la campaña mediática de desprestigio; acusaciones de crímenes, de dictadura sangrienta, de no respetar los derechos humanos, etc. Una vez que esta campaña ha calado en la opinión pública occidental, entonces se está preparado para la agresión bélica.

En el caso de Venezuela, la campaña mediática lleva en marcha desde hace años, acompañada de un bloqueo económico y del desabastecimiento de productos de primera necesidad. El cambio de gobierno decretado por Tramp se intenta llevar a cabo de la forma tradicional en que EEUU interviene en Sudamérica, mediante la organización, apoyo y financiación de grupos golpistas que actúan en el interior mientras se forma un frente político donde los países satélites como Brasil, Argentina o Colombia se suman al apoyo a los golpistas mediante el reconocimiento diplomático a los golpistas. A pesar de ello, no han conseguido siquiera que la OEA (organización de Estados Americanos) reconociera a los golpistas, perdiendo la votación a pesar de las presiones de EE.UU y sus aliados regionales.

Cuatro son los ejes sobre los que actúa la injerencia de EE. UU:

-          Campaña mediática de criminalización.

-          Bloqueo económico.

-          Desestabilización social mediante actos violentos.

-          Guerra diplomática.

A estas horas, el golpe de Estado ya ha fracasado. El apoyo mayoritario de la población venezolana, manifestado en multitudinarias manifestaciones por todo el país, así como la lealtad del ejército a su gobierno y a su constitución han impedido el triunfo del golpe. El líder golpista anda escondido en una embajada extranjera, mientras que los tambores de guerra se han acallado momentáneamente ante el apoyo internacional que ha recibido el gobierno de Venezuela: Cuba, Bolivia, Nicaragua, así como Rusia, China o Irán han manifestado su apoyo al legítimo gobierno bolivariano.

El neofascismo español con Casado y Ribera a la cabeza tampoco se hizo esperar, exigiendo al gobierno de España el reconocimiento de los golpistas. Es llamativo que quienes tildaban de golpistas a los organizadores del Referéndum catalán, se apresuren en el apoyo al golpe de Estado en Venezuela. Otro de los apoyos que tiene el golpismo venezolano en el Estado español es el de los expresidentes Aznar y González: dos siniestros personajes al servicio de las élites económicas a un lado y otro del Atlántico, implicados en acciones criminales como la invasión de Irak o la creación de bandas criminales como los GAL.

En el caso de Aznar, ya intervino en el golpe de Estado sufrido por Venezuela en el año 2002, cuando era presidente del Estado español.

El caso de Felipe González, un cínico manipulador y criminal, máximo responsable de la banda terrorista GAL, es de traca. Siendo presidente del Estado español apoyó al gobierno de Carlos Andrés Pérez, después de que su policía asesinara a 279 venezolanos en las protestas por la situación económica de las clases populares. Ahora también apoya a los golpistas dirigidos desde washington. No es de extrañar, pues en sus negocios tiene como socios a muchos de los golpistas venezolanos y mafiosos colombianos.

Por su parte, desde el gobierno de Pedro Sánchez no se ha hecho ninguna declaración oficial, esperando al pronunciamiento de la UE, pero sí ha mantenido contacto telefónico con el jefe golpista Gaidó, expresándole su apoyo, según ha publicado este en su cuenta de twitter.

Desde Unidos-Podemos, sus líderes han hablado de golpe de Estado en Venezuela, pero con la “bocha chica”, para no molestar a las élites que tienen intereses económicos en el cambio de gobierno en Venezuela y que además controlan la economía y los medios de comunicación en el Estado español. Para tener los privilegios de la clase política no se pueden traspasar las “líneas rojas” impuestas por el sistema, y una de ellas es Venezuela. El poder real no permite que ninguno de los grupos parlamentarios apoye a Venezuela y por ello desde Podemos se afanan por desligarse de Venezuela y de su gobierno. Quién no cumple con las “limitaciones” del sistema cae en un vacío informativo que le lleva al fracaso electoral y a la salida de las instituciones.

Los que hablan del respeto a la ley son los primeros en saltársela cuando son requeridos por la potencia imperial, demostrando un servilismo y sometimiento impropio de una nación soberana. La dureza con la que el Estado español se mostró ante ciudadanos pacíficos y desarmados en Catalunya, contrasta con la cobardía ante los poderosos.

La hipocresía del neofascismo español y su carácter sumiso a los intereses imperialistas norteamericanos y las élites económicas les lleva a apoyar golpes de Estado que sin duda pueden provocar el sufrimiento de millones de personas.

Como parte y actor principal del posicionamiento del estado español está el trabajo que la prensa (TVs, radios, prensa en papel y digital) está haciendo para conseguir que la opinión pública acepte los planteamientos políticos del estado, sus instituciones y partidos. El método implementado es el más burdo y ruin: mentiras, manipulación, partidismo, desinformación, parcialidad, etc. Se criminaliza al gobierno venezolano, se ocultan las manifestaciones de apoyo, se miente sobre la legitimidad del golpe, y se muestran imágenes exclusivamente de los golpistas para hacernos creer que son reclamaciones populares contra el gobierno, ocultándonos los actos violentos dirigidos por la derecha golpista así como la opinión de cualquier persona que no apoye el golpe de estado.

La respuesta tranquila y decidida del pueblo venezolano en apoyo a su gobierno ha conseguido parar el golpe. La autodefensa popular compuesta por más de un millón de Venezolanos y la lealtad del ejército a su gobierno y su constitución han conseguido un nuevo triunfo para la Revolución Bolivariana de Venezuela.

El estado español, con todas sus instituciones y partidos ha evidenciado ser un instrumento del imperialismo norteamericano al servicio de las élites económicas. El capitalismo “español” tiene sus intereses en el capitalismo transnacional para conseguir mantener el territorio que controla como un espacio de acumulación de capital, asegurando su mantenimiento por la fuerza de las armas contra los derechos de las clases populares.

El neofascismo español y el golpismo venezolano no pueden quedarse sin respuesta. Por este motivo, hay que apoyar y participar en todas las convocatorias de organizaciones políticas y sociales en defensa del legítimo gobierno de Venezuela y del derecho de los pueblos a la soberanía, la democracia y la paz.

Alí Manzano.