Nueva agresión de Vox a Andalucía: Proponen cambiar el día de Andalucía al 2 de enero

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Vox-OlonaVox representa en forma "descarada" lo mismo que el resto de partidos de una forma más "amable": españolismo sin matices unos y españolismo con más o menos matices verdiblancos otros, especialmente en época electoral donde todos los partidos que vienen desde Madrid se ponen el disfraz verdiblanco.

El 2 de enero es fiesta local en Granada desde el franquismo y ninguno de los partidos que hoy quieren beneficiarse del voto antifascista han combatido esta "fiesta". Nación Andaluza ha sido la única formación política que se presenta a las elecciones andaluzas que se ha enfrentado al fascismo cada 2 de enero en la Plaza del Carmen de Granada. Y solo NA ha participado en las protestas contra esta festividad fascista porque el resto de formaciones políticas, aunque de forma velada algunas de ellas, especialmente las que se reclaman de izquierdas, comparten la ideología de conquista que subyace en la "celebración"; comparten la sumisión de Andalucía, la falta de soberanía, la falsa historia de "Reconquistas" y de expulsión de "moros".

Vox solo es el españolismo sin complejos, un instrumento al servicio del capital español que necesita que Andalucía continúe sometida, expoliada y que las andaluzas sigamos siendo explotadas y utilizadas como carne de cañón de los deseos imperiales del españolismo en cualquier guerra donde los mande la OTAN. El otro españolismo, el de la izquierda española, calla, y por lo tanto otorga; se rasga las vestiduras como si esta propuesta de Vox de cambiar el día de Andalucía al 2 de enero para conmemorar la Toma de Granada, fuera nueva. No, señores de la izquierda progresista española. Cada 2 de Enero en Granada el fascismo español viene reclamando lo mismo ante su ausencia cobarde. El cálculo electoral les inhabilita para enfrentar al fascismo... excepto en época electoral donde nos dicen que si les votamos acabarán el "problema". Como si el fascismo se acabara simplemente con la ausencia de Vox de las instituciones...

Y ya es hora de pedir explicaciones a aquellas que reclaman el voto antifascista:

Señora TERESA RODRIGUEZ, usted que se acoge al "Andalucismo" de nuevo cuño: ¿dónde está cada 2 de enero mientras las andaluzas con dignidad se enfrentan al fascismo en Granada? ¿Dónde se encuentra usted cada 2 de enero cuando se celebra la "Conquista" de Andalucía, cuando se insulta a nuestro himno, cuando se pasean símbolos fascistas y nazis por calles andaluzas?

Señora DIAZ, lideresa del PCE, de IU, Vicepresidenta del gobierno de España y resto de títulos "nobiliarios"... ¿Dónde está usted cada 2 de enero, cuando el fascismo español celebra su "fiesta" en Granada? ¿Dónde están sus camaradas del PCE?.

Silencios, solo silencios reciben las andaluzas de esta "izquierda española". Silencios cómplices porque en el fondo comparten la ideología de conquista del Estado español. Sólo les molestan las formas, la vuelta a la simbología y al lenguaje del franquismo, porque delata su inoperancia, su falta de voluntad política para enfrentarlos, porque nunca han luchado contra el fascismo real, aquel que no desapareció con la muerte del Dictador, el que continuó en las fuerzas de seguridad del Estado, en el ejército, en el Poder Judicial, en la Iglesia Católica, en los símbolos del Estado, en las celebraciones festivas y religiosas, en la monarquía, en el capitalismo español, cuyas grandes empresas multinacionales están regidas por nuevos franquistas, etc.. Esa izquierda española, burguesa y socialdemócrata que representan el PSOE y el PCE, pactó con el franquismo la transición, cerrando los ojos a la continuidad franquista en las nuevas instituciones a cambio de participar en el reparto del pastel; a cambio de aceptar un "cambio" que no cambió nada.

En el viaje de los Estados europeos hacia sociedades totalitarias, que les permitan una mayor explotación de la clase trabajadora para mantener la tasa de beneficio, es imprescindible la utilización de bandas fascistas o nazis como se ha observado en Ucrania. El fascismo de Vox y sus ataques a las andaluzas y a la clase trabajadora no es una exclusiva de esta formación política. Vox es sólo la punta del iceberg de una estructura de dominación y explotación; la manifestación política en su grado más agresivo, que para su avance al servicio del capital necesita de la complicidad de medios de comunicación y de la normalidad institucional y parlamentaria que le están proporcionando todos los partidos políticos.

La lucha contra el fascismo no es una lucha aislada contra una formación política, que es precisamente lo que nos quieren hacer creer desde los medios de información y desde las organizaciones políticas al servicio del Régimen del 78. El fascismo será derrotado cuando se derrote al capitalismo, su amo y señor. Plantear la lucha contra Vox sin proponer siquiera una alternativa al capitalismo es como disparar con balas de fogueo, es entretener al personal, es mentir para que nada cambie. En el fondo, Vox y el resto de partidos que participan de las instituciones son dos caras de la misma moneda: el capital.

Vox es sólo el escaparate: detrás y ocultándose está el capital, sus instituciones y sus partidos.