Martes 20 Agosto 2019

A PROPOSITO DEL CONCEPTO DE REPUBLICA. Parte 1

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Paco Campos-Carlos Rios

A menudo oímos la palabra República en diferentes contextos e inclusive constatamos que Estados dictatoriales se autodenominan República y diríase que la diferencia entre monarquía y republica se reduce a que en una el jefe del Estado es un rey o reina y en el otro un presidente o presidenta.

Nada más lejos de la realidad. El concepto de República es antagónico al de tiranía. Pone en valor que nadie es más que nadie, que nadie goza de ningún privilegio, que nadie es inmune a la justicia y que la justicia es igual para todas.

El concepto de República está ligado a los principios de la Revolución Francesa: Igualdad, Libertad y Fraternidad.

Igualdad ante la ley, ante la vida, sin distinción de género, raza, orientación sexual, origen o poder económico.

Igualdad de oportunidades ,Igualdad de derechos y deberes.

Libertad significa gozar de derechos de manifestación, reunión, asociación, libertad de expresión. La ley .mordaza mal cuadra con la libertad.

Libertad va ligada a derechos civiles y a derechos fundamentales .

Fraternidad es ayuda mutua ,es una sociedad donde cada uno aporta según su capacidad y recibe según su necesidad.

Sin fraternidad, sin derechos sociales que son vivienda, salud, educación y dependencia no hay libertad. Sin derechos civiles y políticos, sin libertad, el poder es tiranía que fulmina la disidencia.

Sin igualdad no hay ni verdadera libertad ni verdadera fraternidad.

Una verdadera República suprime el concepto de súbdito, sujeto a la benevolencia del que manda para ser las personas sujetos políticos con derechos.

En ese sentido la mayoría de repúblicas y monarquías son demasiado parecidas porque bajo la bandera de la democracia se ocultan unas élites que circunscriben nuestro poder a votar cada 4 años.

Para terminar creemos que aunque nos estemos circunscribiendo al Jefe del Estado, el carácter de inviolabilidad, cargo hereditario y pompa y boato de las monarquías las convierte en un comodín de los poderosos no elegidos, y permanente en el tiempo que relativiza aún más si cabe los derechos civiles, políticos y económicos del pueblo

Joan Batlle